Del imaginario I

Triángulo misterioso

“Los antiguos habitantes de Chaitén hablan de un misterioso triángulo cuyos puntos geográficos son:

al norte, las cuevas del Morro Vilcún; al sur, la isla Puduguapi; y, al este, la laguna de Teo.”  

En el Vilcún, aseguran los que se habían atrevido a internarse en sus oscuros recovecos, que en sus paredes, además de grandes colonias de murciélagos, arañas y otros bichos, se pueden observar extraños e indescifrables dibujos y signos.

¿Quién o quiénes grabaron esas rocas? ¿Qué significan? ¿Para qué fueron hechas?  Para algunos, cientos de años atrás, feroces piratas de los mares del sur, habrían escondido en las profundidades de la Isla Puduguapi un gran tesoro y los símbolos allí escritos señalarían el punto exacto donde estarían enterrados;  para otros, sin embargo, esos dibujos pertenecerían a antiguos pueblos canoeros que visitaban periódicamente estas tierras, y que, tal vez, sólo quisieron dejar registrado allí, prácticas mágico-religiosas y la visión del mundo que tenían.

Los que hayan logrado interpretar la simbología en las cavernas del Vilcún, se dirigirán luego unos pocos kilómetros al sur, a la isla Puduhuapi donde, en un punto exacto de su geografía, se encuentra oculto el tesoro. Cuentan que para llegar a él, hay que esperar que se haga de noche y que la marea comience a bajar.

Pronto se escucharán ruidos de cadenas de barco y voces en lenguas extrañas; y a los ojos de aquellos que logren soportar el pánico, se irá descubriendo lentamente una escalera de piedra que baja al mar, en cuyo final hay una gran roca que clausura la entrada a una cueva y que tiene impreso un extraño símbolo. Quienes se han atrevido a moverla y asomarse al interior, han sufrido tal deslumbramiento, asombro y horror que han perdido irremediablemente la cordura, por lo que no han  podido ni comunicar el hallazgo ni menos disfrutarlo.

El tercer punto de este invisible triángulo es la laguna Teo, que se llama así por un antiguo vecino de esta comunidad, don Teodocio Navarro, que era dueño de esos campos.

La laguna, además de tener la curiosa particularidad de “esconderse” cuando la buscas, cobija en sus profundas y oscuras aguas extraños y horripilantes seres. No con pocos lo que aseguran que son cueros los que emergen rápidamente a la superficie, atrapan a lo que esté en la orilla y desaparecen en las profundidades.”

(LAST: Relatos aportados a la asignatura de Lenguaje por alumnos de Educación de Adultos del Liceo Italia)