Réplica de primera rancha con techo de canutillo

En el libro “Chaitén, tiempos pretéritos”, don Ignacio Pérez le cuenta a don Luis Riffo que cuando llegaron a Chaitén Viejo junto a las familias Ampuero y Oyarzún (12 de septiembre de 1921), lo único que había para proteger las cosas que traían era una ranchita de 4 x 6 varas (1 vara = 836 mm) muy humilde, con piso de tierra y techo de canutillo. Esa construcción “la ocupaban el Cura Ampuero y su padre (don Juan Pedro) cuando en veranos anteriores llegaban hasta el lugar para constatar el estado en que se encontraban sus animales”.

El canutillo es una fibra vegetal parecida al junquillo, que por su duración (12 a 14 años con fuego estable) se usaba antiguamente para fabricar los techos de las ranchas. El humo del fogón iba formando una costra de hollín que no dejaba pasar el agua.

Como es una técnica constructiva ya en desuso y que muy pocos dominan, el CRA “Fray Conrado Oyarzún” de la Escuela J.J. Latorre de Chaitén, invitó a don Tito Mayorga para que -junto a la familia Ibáñez Oyarzún y a su hijo Héctor- hicieran la réplica de esa primera rancha chaitenina.

Aquí está el registro audiovisual.

(LAST. Video gentileza del py de televisión escolar TVO TKUENTO del CRA “Fray Conrado Oyarzún”)