Rudelindo Díaz Alvarado

Carpintero de ribera.

Don Nino nació en Huequi el 28 de junio de 1942 y dice que siempre se sintió atraído por los productos agrícolas manufacturados.

En su casa había suficientes martillos, cinceles, fierros y maderas para ensayar. No tardó, pues en hacer sus primeros gualatos, azadones y arados chilotes.

A los 18 ya se atrevió a armar su primer bote. De ahí en adelante ya no paró más. De todo lo que hizo fue lo que más lo entretuvo. “Ni siquiera recuerdo cuántas lanchas y botes hice, pero fueron muchas. La más hermosa fue una que me hice para mí. En ella salía a pescar.” – confiesa. 

Dada su habilidad para la carpintería, sus vecinos de Huequi, le confiaban la construcción de sus casas. Por un tiempo también fabricó ataúdes, trabajo por el que no cobrara.

(LAST)