Un chaitenino destaca en Coyhaique

Teobaldo Millaquén Millán: artesano & músico

Teo nace en Calbuco el 22 de junio de 1961. Es el menor de 12 hermanos, 9 de los cuales fallecieron en distintos momentos y circunstancias. Cuando tenía apenas 1 año, sus padres, buscando un mejor destino se trasladan a Chaitén.

Don Juan Millaquén se dedicaba a trabajos de campo, mueblería y a reparar zapatos y su mamá era dueña de casa.

Cuenta Teo: “Yo tengo que haber nacido artesano, porque desde chiquito les hacía volantines y trompos a mis amigos. Pero cuando cumplí los 13 años aprendí de mi padre el oficio de zapatero remendón. En esa época también comencé a tocar la guitarra y me aficioné a la lectura de historietas… lo que -quizás- desarrolló mi gusto por el dibujo y la escritura”.

El año 76, su mamá los lleva a él y a su hermana a Puerto Montt para que puedan seguir estudiando. Siete años permanecen allá.

Cuando regresan, Teo se independiza, se casa y retoma el oficio de zapatero. Pasados algunos años, se cansa de ese trabajo y decide explorar en serio esa pasión primera… la artesanía. Sin la guía de un maestro y tan sólo con un serrucho costilla y una chaveta (cuchillo zapatero) hace sus primeros trabajos y los sale a ofrecer por el pueblo. Por supuesto, no fue fácil venderlos, pues nadie lo conocía como artesano.

“Fueron tiempos muy duros para mi familia… de mucha pobreza… incluso, pasando hambre. Pero en esos momentos críticos, de desesperanza, Dios fue poniendo en mi camino a personas que me ayudaron -en un sentido u otro- a salir adelante. El artesano, Mario Meléndez, que con su experiencia y sabiduría, me convenció de que tenía que perseverar en el oficio; Fernando Huenupán, que generosamente abrió su taller para que yo aprendiera a usar otras herramientas; Eladio Vargas que -cuando yo tenía 25 años- me enseñó a tocar acordeón y me invitó a integrar el Conjunto Folclórico Mahuida; Marcelo Ocampo que me enseñó los secretos de la cueca; y, años más tarde, doña Ita Cárdenas que por 15 años me arrendó su casa, ubicada en plena costanera, en donde pude armar bien mi taller y comenzar a vivir más tranquilo.” -recuerda agradecido.

Como cultor de música folclórica, además de pertenecer al Mahuida, formó junto a Marcelo Ocampos el Dúo Austral Newen; luego el Grupo Chay-Trayén, con Marcos Barrera, Magdalena Levín, María Sepúlveda y Marcelo Ocampos y con el Trío Chaitén grabó el CD “Chaitén, un canto al son de la lluvia“. En el repertorio de todas esas agrupaciones hubo composiciones de su autoría.

Luego de la erupción del vn. Chaitén, emigra a Coyhaique. Nuevamente parte de cero, pero esta vez lo asume con más seguridad. Sabe de su talento y sólo es cuestión de tiempo para que conozcan allí la calidad de su trabajo. Así sucede.

Hoy es plenamente respetado por sus retratos pirograbados, souvenirs con temáticas regionales, tallados, pinturas, restauraciones, etc. Ha representado a la XIRegión en importantes Ferias Artesanales y sus productos se venden al por mayor no sólo en la Patagonia chilena, sino también en otros lugares del centro y sur de Chile.

“Soy un bendecido al poder trabajar en lo que me apasiona, en lo que es mi vocación. Gracias a la artesanía pude darle a mis dos hijos la posibilidad de ser profesionales. ¡Me siento realizado!” -concluye.

CONTACTO:
Celular: +56 9 8893 6261
Mail: millaquenmillan@hotmail.com
Dirección: Cerro Panguilemu 1734, Villa Patagonia, Coyhaique
Instagram: https://www.instagram.com/ateliermiyaken/
Facebook: https://www.facebook.com/search/top?q=atelier%20miyaken%20artesanias

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